Competencias del Instructor de Competencias
Competencias del Instructor de Capacitación.
Este blog nos ayudará a saber sobre las competencias que debe poseer el instructor en la impartición de eventos de capacitación. El instructor debe ofrecer programas de capacitación efectivas, asegurando que los participantes reciban mejores conocimiento y habilidades realizando sus actividades de manera eficiente dentro de la empresa.
Habilidades y valores personales.
Un instructor eficaz debe
poseer una combinación de habilidades y valores personales que faciliten su
interacción con los participantes.
Habilidades:
- Comunicación efectiva:
Transmitir ideas de manera clara y concisa.
- Capacidad de adaptación:
Ajustar el contenido y la metodología según el grupo.
- Liderazgo:
Guiar y motivar a los participantes de manera efectiva.
- Gestión del tiempo:
Organizar la sesión para cubrir los temas esenciales.
- Uso de herramientas tecnológicas: Manejar recursos digitales y audiovisuales para reforzar el aprendizaje.
- Empatía: Comprender las
necesidades y expectativas de los participantes.
- Paciencia:
Permitir que cada persona aprenda a su propio ritmo.
- Actitud positiva:
Generar un ambiente de aprendizaje amigable y estimulante.
- Compromiso:
Mostrar interés genuino por el desarrollo de los asistentes.
- Ética profesional:
Respetar la diversidad de opiniones y fomentar un entorno inclusivo.
Hablar el público
La capacidad de hablar en
público es esencial para cualquier instructor. Para mejorar esta competencia,
se recomienda:
- Preparación previa:
Conocer el contenido a profundidad para transmitir seguridad.
- Estructura clara:
Organizar el discurso en introducción, desarrollo y conclusión.
- Lenguaje corporal adecuado:
Utilizar gestos, contacto visual y expresiones faciales.
- Modulación de la voz:
Variar el tono y volumen para mantener el interés.
- Interacción con la audiencia:
Incluir preguntas y ejemplos para fomentar la participación.
Exposición (Recomendaciones antes, durante y después)
Recomendaciones
para exposición.
Antes de la presentación
Para la
preparación de la intervención oral, es fundamental responder a las siguientes
preguntas, que corresponden a las etapas de la elaboración de un discurso:
¿Cuál es el
objetivo de mi presentación? El objetivo general puede ser entretener, informar o persuadir, mientras
que el específico expresa cuál es la respuesta que el orador espera del
público.
¿A quién va
dirigida la presentación?
El análisis de la audiencia que escuchará, y el conocimiento de sus intereses,
ayudará a establecer un terreno común para conseguir una comunicación más
efectiva.
¿Cómo se ha de
estructurar la información que se quiere presentar? Un discurso debe contener, además del
título, una introducción que capte la atención del público y sirva de guía
hacia el siguiente apartado: la parte central, el cuerpo del discurso, en el
que se desarrollan los contenidos principales del tema y, final· mente, se
exponen las conclusiones que resumirán el contenido del mensaje.
Durante la
presentación
Además del
contenido del propio discurso, intervienen otros elementos que influyen de
manera determinante en el ánimo de los oyentes:
- Elementos paralingüísticos: la voz.
- Elementos no verbales: la expresión facial, los gestos, la postura, los movimientos, etc.
La voz: El tono, el volumen, la velocidad y la pronunciación son cuatro de las características de la voz que es necesario aprender a utilizar, de forma correcta y consciente, durante una presentación oral.
La expresión facial: El rostro y la mirada son los componentes más importantes del lenguaje no verbal.
El lenguaje del cuerpo: La postura del cuerpo debe ser relajada, evitando gestos y movimientos repetitivos o exagerados.
Los medios audiovisuales: Los más utilizados por conferenciantes, oradores o docentes son la pizarra, el rota folios, el vídeo, las transparencias, las diapositivas y las presentaciones electrónicas. en dónde el:
- Contenido: Es necesario seleccionar y simplificar
la información que se quiere mostrar; se recomienda que el texto escrito
no exceda de ocho líneas por seis palabras en cada línea ya que un exceso
de información dificulta la lectura de la proyección. En caso de presentar
una tabla, se debería limitar: la información a cuatro columnas y a siete
filas, como máximo.
- Tamaño y tipo de las letras: Se recomienda usar un tipo de letra sans serif: Helvética o Arial ya que al ser «menos decorativas» que otros tipos son fáciles de leer. En cuanto al tamaño dependerá de la dimensión de la sala donde se vaya a realizar la exposición.
- Color: debe aplicarse de forma lógica, reservando algunos colores para los títulos o subtítulos, manteniendo una uniformidad durante toda la presentación y evitando su exceso.
También es
importante considerar su significado cultural: rojo para las prohibiciones o
limitaciones, verde y azul para resaltar aspectos positivos (saludables).
Además, se deben
evitar colores pálidos, por la dificultad en visualizarlos una vez proyectada
la diapositiva.
Después de la
presentación
Después de la
presentación, es importante hacer una valoración de la sesión con el objetivo
de identificar los aspectos que debemos mejorar en nuestras habilidades oratorias
y que pueden redundar en exposiciones futuras.
También es de
gran ayuda grabar en vídeo o casett la presentación para, después de
visualizarlo u oírlo, hacer las propias críticas y rectificaciones.
Otra opción es dar a un colega un checklist o lista de evaluación para que valore la calidad de la presentación.
Uso de materiales y apoyos didácticos
Debe seleccionar los
recursos y materiales didácticos que tiene pensado utilizar. Es fundamental
elegir adecuadamente los recursos y materiales didácticos porque constituyen
herramientas fundamentales para el desarrollo y enriquecimiento del proceso de
enseñanza-aprendizaje de los participantes.
Algunos tipos de estos
son:
Materiales
sonoros
- · Reproductores
- · Amplificadores
- · Grabadores
- · Micrófonos
- · Generadores de efectos
Apoyos didácticos
audiovisuales
- · Material gráfico
- · Recurso motivador en la presentación de algunos temas.
- · Como la forma de complementar una información.
- · Aprender a escuchar es uno de los objetivos de la utilización de este medio.
Material Pictórico
Debemos contar con
recursos materiales que podemos dividir en recursos impresos, audiovisuales o
informáticos.
Manejo de instalaciones, mobiliario y equipo
El logro de los objetivos requiere ciertas condiciones y apoyos que se
abordan en este capítulo. El ambiente de la capacitación debe concebirse para
facilitar la interacción y favorecer la aplicación del método.
El ambiente físico en la capacitación Sin duda alguna el ambiente o entorno físico de la capacitación es un elemento fundamental. Es el medio en el cual se encuentra inmersa la capacitación, y su estudio estará condicionado por esta.
El ambiente incluye tres elementos:
- Instalaciones
- Mobiliario y
equipo
- Servicios y suministros
Instalaciones
(requisitos básicos)
La capacitación requiere de algunos requisitos básicos en las
instalaciones. Sin embargo, es difícil encontrar condiciones óptimas en todos
los casos.
Se deben tomar en consideración los siguientes aspectos:
- Acceso
- Dimensión y disposición
de espacios
- Acústica
- Iluminación
- Ventilación/climatización
- Higiene
- Comodidad y decoración
- Seguridad
Mobiliario y equipo (requisitos básicos)
1. Mesas y sillas
En principio las mesas, sillas, así como otros muebles a utilizar deben ser ergonómicos. La ergonomía es el estudio de datos biológicos y tecnológicos aplicados a la mutua adaptación entre la persona y la máquina.
2.Disposición
Existen muchos tipos de acomodos para el mobiliario, en capacitación se
deben cumplir ciertos requisitos:
- Acceso audio-visual permanente.
- Principio del mobiliario mínimo.
Servicios y suministros (requisitos básicos)
1.
Sanitarios
Deben estar ubicados cerca del área de capacitación, sin que generen
interferencia por ruido u olores desagradables. Es importante disponer de jabón
líquido y toallas de papel o secadores eléctricos.
2.
Suministros básicos
Algunos suministros logísticos típicos son las fotocopias, llamadas
telefónicas, insumos como lápices, lapiceros, papel, cinta adhesiva etcétera.
Es importante contar con un botiquín, cuyo contenido dependerá del personal
disponible para utilizarlo.
Manejo del grupo
Cada participante tiene características especiales, por lo que el manejo
de grupos resulta una compleja tarea para el instructor, quien ha de ser el
responsable de la conducción del aprendizaje, el cual no se lograra sin una
integración grupal. La integración grupal puede lograrse mediante la
utilización de técnicas o dinámicas grupales.
A continuación, se presentan algunos tipos de grupos los cuales son:
1. Ruidoso: murmuraciones
y conversaciones en voz baja, provocan que el instructor y el resto de los
compañeros se distraiga.
Recomendaciones: el instructor debe de estar muy atento a este tipo de
interrupciones. Dirigir la mirada a los participantes que conversan. Lanzarles
alguna pregunta o pararse muy cerca de ellos. Si el ruido es generalizado quizá
lo más conveniente sea cambiar a una técnica más participativa o hacer un
receso.
2. Silencioso: Si el grupo muestra un total silencio, investigue las causas. Puede haber fallado el proceso de ruptura de la tensión, no existe confianza para participar o bien no les interesa suficientemente el tema.
Recomendaciones: el uso de técnicas más participativas reforzara la
integración. Investigue las causas y actúe.
3. Indiferente: no les interesa el seminario ni sus contenidos. Los temas tratados fueron simples y son conocidos por el grupo. No hubo nada nuevo. Se tiene la certeza de estar perdiendo el tiempo.
Recomendaciones: Previo al
curso, investigue el nivel y experiencia de los participantes. Manifieste su
disposición por incorporar temas de interés de los participantes con el
contenido del curso. Cambie de técnica para motivar la participación. Maneje
ejemplos adecuados a las necesidades de la empresa y puestos.
4. Agresivo: la actitud autoritaria y prepotente del instructor,
provoca una reacción agresiva y hostil del grupo hacia el mismo instructor, y
la sesión se convierte en una lucha de fuerzas que no conducen sino al fracaso
del curso. Algunas veces se combina la agresión con la ironía y provoca la
deserción de participantes.
Recomendaciones: Actuar con sencillez, modestia y humildad, pues habrá que recordar que no es el poseedor total de la verdad y que también está aprendiendo con el grupo.
5. Participativo: este es el grupo ideal que desearía el instructor
para desarrollar un curso. Si se señala lo que realmente interesa al grupo, si
se conocen sus motivaciones, si se utilizan las técnicas adecuadas y se evalúan
constantemente, se garantiza el interés y participación de cada uno de los
componentes del grupo.
Recomendaciones: Aproveche al máximo la participación, manteniendo el interés de los asistentes.
Manejo de grupos difíciles
Cuando un instructor se encuentra frente a un grupo y tiene que captar la atención y despertar al aprendizaje, no solamente tiene que ser motivador y conocer las características que cada participante adopta y como tratarlos individual y gradualmente, también debe adquirir las habilidades para sobreponer las distintas situaciones que se presentan en la conducción de un evento.
A) ¿Qué hacer cuando se pierde el
control de la sesión?
Si el control se pierde cuando el instructor es quien está en uso de la palabra puede hacer una pausa prolongada para que con el silencio que se hace queden en evidencia los causantes de esta situación para inmediatamente poder continuar la sesión, dirigir la mirada en forma directa y prolongada a los mismos desatentos, procurando hacerlo con cordialidad y en cierta forma que los haga volver a la temática tratada, y dirigir una pregunta al participante más influyente.
B) Cuando los asistentes se salen del tema
Emplear las preguntas directas, cuestionando de qué manera lo discutido se relaciona con el tema a tratar y dirigir nuevamente la conversación sobre la temática central.
C) Cuando el grupo no habla
Centrar el tema, estimular el intercambio de puntos de vista y dirigir una pregunta directa a un miembro del grupo que conozca la respuesta o haya tenido experiencia en el tema cuestionado.
D) Cuando no aceptan conclusiones del instructor
Guiar de nuevo la discusión proponiendo el mismo planteamiento, pero con
diferentes palabras.
E) Cuando alguien se opone
Utilizar preguntas directas que comprometan al participante oponente a que fundamente su punto de vista y proponga alternativas de solución.
F) Cuando alguien objeta habitualmente
Usar preguntas de rebote, solicitándole que nos diga sus soluciones concretas a la problemática analizada.
Hacer más evidente sus argumentos, resaltándolos con otras palabras y
luego seguir adelante (no engancharse).
G) Cuando la presencia de un supervisor jerárquico se impone al grupo
Atenderlo de manera cordial, pero tratarlo al mismo tiempo como un miembro más del grupo, procurar no poner a los participantes en alguna situación embarazosa frente a su supervisor y recordarle que no tome notas frente al grupo, pues los asistentes pueden interpretarlo como que está registrando y evaluando sus intervenciones, y esto puede provocar que traten de lucirse o que guarden silencio.
Situaciones que se pueden presentar (soluciones y no soluciones)
1. Alguien llora desconsoladamente, se angustia y no puede controlar su
pena
2. Situaciones de agresión en la familia (violencia intrafamiliar, abuso
sexual u otras situaciones complicadas)
3. Nadie quiere hablar en el grupo
4. Una persona concentra la atención y se toma la palabra
5. Discusión entre los participantes
6. Pelea física entre los participantes
7. Todos hablan al mismo tiempo, hay desorden y poca concentración
8. Se relata una situación de consumo actual
10. Una persona del grupo le solicita su opinión personal sobre un tema
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